Si seguimos varios blogs, acabamos con muchas pestañas abiertas o esperando a que una red social nos enseñe sus publicaciones. Con RSS podemos reunir las entradas nuevas en un lector y elegir qué fuentes queremos seguir, sin que un algoritmo decida cuáles merecen aparecer.
Newsflash es un lector de software libre para Linux. Podemos utilizarlo con fuentes locales o conectarlo a un servicio compatible para sincronizar la lectura entre dispositivos. Para comenzar con unos cuantos blogs no necesitamos contratar un servicio ni montar un servidor.

Qué aporta un lector RSS
Un feed RSS o Atom es una dirección en la que una web publica sus últimas entradas en un formato que entiende el lector. Añadimos esa dirección una vez y el programa consulta las novedades. No estamos apuntándonos a una lista de correo y podemos retirar la suscripción sin pedir al sitio que nos dé de baja.
La diferencia se nota cuando mezclamos fuentes que publican a ritmos distintos. Un blog que escribe una vez al mes queda junto a otro que publica todos los días. La entrada seguirá en nuestra lista de pendientes aunque no hayamos visitado la portada justo cuando salió.
Eso no obliga a leerlo todo. Podemos marcar una fuente como leída, silenciar las notificaciones y abrir el lector cuando tengamos tiempo. Si convertimos cada artículo nuevo en una interrupción, habremos cambiado de aplicación sin mejorar mucho la forma de informarnos.
Instalar Newsflash en Linux
La ficha oficial de GNOME enlaza el paquete de Flathub. Si nuestra distribución tiene Flatpak y ese origen configurados, podemos instalarlo desde el gestor de programas o con:
flatpak install flathub io.gitlab.news_flash.NewsFlash
Para abrirlo desde la terminal:
flatpak run io.gitlab.news_flash.NewsFlash
Si el sistema no reconoce Flatpak o no encuentra el origen flathub, tenemos la guía de instalación y actualización de aplicaciones Flatpak. No necesitamos añadir el repositorio de pruebas para empezar a leer blogs.
El anuncio de Newsflash 6 en desarrollo no significa que debamos instalar una beta. Utilizamos el canal estable y consultamos las novedades antes de atribuir a nuestra instalación funciones que todavía no han llegado a él. Los nombres de algunos controles pueden cambiar entre versiones.
Empezar con fuentes locales o conectar una cuenta
En el inicio elegimos la opción de RSS local si queremos guardar la lista en este ordenador. Si ya utilizamos un servicio compatible, seleccionamos ese servicio y seguimos su acceso. El repositorio de Newsflash mantiene la información del proyecto y sus integraciones.
La opción local resulta suficiente para un ordenador. Sin embargo, marcar un artículo como leído en el portátil no lo marcará automáticamente en otro equipo. Para compartir ese estado necesitamos una cuenta compatible y sincronización, no copiar de vez en cuando la lista de feeds.
Antes de elegir un proveedor podemos comprobar que permita exportar las suscripciones y que el acceso esté soportado en la versión instalada. Tener una cuenta en cualquier web que diga «RSS» no garantiza que Newsflash pueda utilizar su API.
Añadir los primeros blogs
Podemos empezar con tres o cuatro fuentes que ya leamos. Utilizamos la opción de añadir una suscripción e introducimos la dirección del feed. Algunas páginas permiten descubrirlo a partir de la portada, pero disponer de la dirección explícita ayuda cuando ese descubrimiento falla.
Por ejemplo, el feed de esta web es:
https://elsoftwarelibre.com/feed/
También podemos añadir publicaciones de los propios proyectos, como This Week in GNOME:
https://thisweek.gnome.org/index.xml
Los botones RSS del blog o sus páginas de suscripción suelen indicar estas direcciones. Si el lector rechaza una, la abrimos en el navegador para comprobar que realmente devuelve un feed. Una página de categoría o un enlace a una newsletter no es siempre una fuente RSS.
Al terminar, actualizamos las suscripciones y abrimos una entrada. Así comprobamos tanto la llegada del titular como la lectura del contenido. No hace falta importar doscientas fuentes antes de saber si nos resulta cómodo.
Organizar sin crear otra tarea pendiente
Podemos agrupar por asuntos que tengan sentido para nosotros, por ejemplo Linux, Programación y Proyectos que sigo. Las categorías sirven para revisar un conjunto de fuentes. Las etiquetas de artículos permiten reunir lecturas concretas, como varias entradas sobre una herramienta que estamos valorando.
Una fuente que publica mucho puede llenar la vista de pendientes. En ese caso, entrar en su categoría o marcarla como leída es más útil que abandonar todo el lector. Tampoco tenemos que conservar cada noticia de una versión menor si sólo nos interesan sus tutoriales.
El buscador y los filtros ayudan a recuperar una entrada ya recibida, pero no los tratamos como un archivo completo de Internet. Un feed normalmente ofrece sólo sus publicaciones más recientes. Si lo añadimos hoy, no tiene por qué importar diez años de artículos anteriores.
Podemos reservar los destacados para lo que de verdad queremos consultar después. Si guardamos allí todo lo que suena interesante, acabaremos con otra lista imposible de revisar.
Cuando aparece sólo un extracto
Es la web de origen la que decide qué incluye en el feed. Algunas entregan el artículo completo y otras, únicamente el titular y un resumen. No es necesariamente un fallo de Newsflash.
El programa dispone de extracción de contenido para muchas páginas, según explica su README. Podemos utilizarla cuando esté disponible o abrir el enlace original. La extracción puede fallar por el diseño de una página y no permite saltarse una suscripción de pago.
También conviene visitar el original cuando necesitamos comentarios, un formulario o un ejemplo interactivo. Leer una copia de texto no reproduce todas las funciones de la web. Y si una fuente nos sirve habitualmente, podemos apoyarla con visitas, una suscripción o la forma que ofrezca su autor.
Exportar las suscripciones con OPML
La lista de fuentes puede guardarse en OPML, un formato que entienden muchos lectores. En las opciones de suscripciones buscamos la exportación y conservamos el archivo en nuestra carpeta de copias.
Para comprobarlo, podemos abrir ese archivo con un editor de texto. Deberíamos reconocer los nombres de las fuentes y sus direcciones. Si vamos a cambiar de programa, importamos la lista en el destino y comprobamos que las fuentes se actualicen antes de borrar el lector anterior.
OPML guarda las suscripciones y, según la exportación, su organización. No es una copia completa del historial, las etiquetas y los artículos leídos. Si ese estado nos importa, necesitamos además el procedimiento de copia del programa o del servicio utilizado.
Tampoco publicamos nuestro OPML automáticamente como si fuera información inocua. Una lista puede revelar intereses privados, y hay feeds personales que incluyen una clave de acceso en su URL. Revisamos el archivo antes de compartirlo.
Leer localmente no significa que nadie reciba conexiones
Con RSS local el programa tiene que conectarse a las fuentes para actualizarlas y puede descargar imágenes del artículo. La web sigue recibiendo peticiones desde nuestra conexión. Si abrimos el original en el navegador, entran también en juego sus cookies y los servicios que utilice.
Lo que conseguimos aquí es elegir las fuentes y conservar una lista transportable. No estamos convirtiendo las conexiones en anónimas ni creando una copia permanente de todas las páginas. Un servicio de sincronización añade además su propia cuenta y sus condiciones.
Para probarlo basta con añadir dos blogs y utilizar el lector durante unos días. Si nos evita ir comprobando portadas una por una, ya está cumpliendo su función. Luego podemos ampliar la lista con calma, sin convertir las novedades en otra obligación diaria.
