Actualizar los paquetes de Linux no siempre actualiza el firmware del ordenador. La BIOS o UEFI, el SSD, una base USB y algunos periféricos llevan su propio software, con correcciones que pueden llegar por una vía distinta a la del kernel y los controladores.
Con fwupd podemos consultar e instalar firmware proporcionado por fabricantes compatibles desde Linux. Lo primero es comprobar si nuestro modelo está cubierto y qué actualización se ofrece. No hace falta descargar un archivo de una placa parecida ni arrancar Windows por costumbre.

Qué actualiza fwupd y qué es LVFS
fwupd es el programa que gestiona la detección y actualización. LVFS es uno de los servicios desde los que recibe firmware y sus metadatos. El proyecto explica que el fabricante decide qué modelos incorpora. Que una marca participe no significa que todos sus equipos estén soportados.
Podemos encontrar actualizaciones de UEFI y de dispositivos concretos. Eso no sustituye actualizar Linux. El firmware de una tarjeta, su controlador y el kernel son piezas relacionadas, pero tienen versiones y procedimientos diferentes.
Además, que fwupd sea software libre no convierte en libre el firmware que distribuye el fabricante. Si queremos valorar ese aspecto del hardware, hay que mirar la licencia de cada componente.
Comprobar si lo tenemos instalado
Abrimos la terminal y consultamos:
fwupdmgr --version
La salida puede incluir la versión del cliente, componentes y servicio. No es la versión de la BIOS. Si el comando no existe, en Ubuntu, Linux Mint o Debian podemos instalar el paquete de la distribución:
sudo apt update
sudo apt install fwupd
En Fedora el paquete se llama también fwupd y se instala con DNF. Conviene utilizar primero la versión mantenida por nuestra distribución. El repositorio oficial desaconseja compilarlo por nuestra cuenta como procedimiento habitual para usuarios.
Algunas distribuciones muestran el firmware desde su gestor gráfico de software. Puede ser una forma más cómoda de aplicar la actualización, pero no amplía los modelos que soporta el fabricante.
Identificar el dispositivo antes de buscar actualizaciones
Consultamos la lista que reconoce fwupd:
fwupdmgr get-devices
Buscamos el nombre del dispositivo, la versión actual, el fabricante y si admite actualizaciones. Un mismo portátil puede mostrar varias entradas: firmware del sistema, almacenamiento y dispositivos conectados. No son varias versiones alternativas de la misma BIOS.
El identificador largo sirve para dirigir una operación a una entrada concreta. Es preferible copiar ese identificador desde nuestro resultado que reutilizar uno publicado en una guía. Si vamos a compartir la salida en un foro, revisamos si contiene números de serie u otros datos del equipo.
Podemos contrastar el modelo con la lista de dispositivos de LVFS. Si no sabemos si el ordenador arranca con UEFI o con un sistema anterior, tenemos también la guía para comprobar UEFI o Legacy. Cambiar ese modo de arranque no es un paso para conseguir que fwupd encuentre una actualización.
Actualizar la información y consultar las versiones disponibles
Primero revisamos los orígenes configurados:
fwupdmgr get-remotes
Después actualizamos los metadatos y consultamos las actualizaciones:
fwupdmgr refresh
fwupdmgr get-updates
refresh descarga información de los orígenes habilitados. No flashea el firmware. Puede requerir autorización del sistema. Si muestra un error de conexión o de origen, lo resolvemos antes de interpretar que no existe ninguna actualización.
get-updates permite leer qué dispositivo tiene una versión nueva y las notas correspondientes. Nos fijamos en las condiciones, en si requiere reiniciar y en si incorpora cambios que afectan al arranque o a la seguridad. El manual de fwupdmgr describe estos comandos y los identificadores que admiten.
No activamos un repositorio de pruebas para obtener un número mayor. Una publicación reciente de fwupd tampoco obliga a cambiar de paquete si el de nuestra distribución ya gestiona correctamente el hardware.
Antes de instalar una actualización de BIOS o UEFI
Hay unas comprobaciones que merece la pena hacer con calma:
- Conectamos el portátil a la corriente y respetamos el mínimo de batería que indique el programa. En un sobremesa evitamos una alimentación inestable.
- Guardamos el trabajo y comprobamos la copia de los archivos importantes. Una actualización de firmware no debería borrar el disco, pero un problema de arranque puede dejarnos temporalmente sin acceso.
- Anotamos ajustes de UEFI que hayamos cambiado y sabemos cómo recuperar el equipo según su fabricante.
- Si hay Windows con cifrado de dispositivo o BitLocker, conservamos su clave de recuperación antes de tocar el firmware. Un cambio en el arranque puede hacer que la solicite.
No desactivamos Secure Boot, el cifrado o las comprobaciones del programa por seguir una receta genérica. Si el fabricante pide una preparación específica para ese modelo, la contrastamos con sus instrucciones. Tener una copia no convierte un archivo de firmware de otro modelo en una opción válida.
Instalar sólo la actualización del dispositivo elegido
Podemos dirigir la orden a un dispositivo concreto:
fwupdmgr update IDENTIFICADOR_DEL_DISPOSITIVO
Sustituimos IDENTIFICADOR_DEL_DISPOSITIVO por el que hemos consultado antes. Leemos el resumen y la confirmación antes de aceptarla. Así evitamos aplicar, sin revisar, todas las actualizaciones pendientes de varios periféricos.
Algunas se aplican durante la sesión y otras quedan preparadas para el siguiente arranque. El proyecto detalla ese proceso en su documentación de actualizaciones UEFI Capsule. Si pide reiniciar, dejamos que termine todo el proceso y seguimos las indicaciones de alimentación o conexión del dispositivo. Una pantalla de progreso del firmware puede tardar más que un arranque normal.
No añadimos --force para saltarnos un rechazo. El mensaje puede estar indicando falta de batería, una versión intermedia necesaria o incompatibilidad. Tampoco desenchufamos un periférico porque la ventana parezca haberse quedado quieta sin consultar antes qué etapa está realizando.
Comprobar qué ha pasado después del reinicio
Volvemos a consultar los dispositivos y el historial:
fwupdmgr get-devices
fwupdmgr get-history
Comparamos la versión instalada con la prevista y revisamos el resultado de la operación. También comprobamos el uso normal del componente actualizado. Que el ordenador haya arrancado no confirma por sí solo que la actualización del dock o del SSD terminara correctamente.
Si falla, conservamos el mensaje y el identificador del dispositivo para consultar al fabricante o al proyecto. No repetimos instalaciones de archivos distintos hasta que uno sea aceptado. Y si pensamos volver a una versión anterior, comprobamos primero que el fabricante lo permita. No todos los dispositivos admiten bajar de versión.
Cuando no aparece ninguna actualización
Puede significar que ya tenemos la última disponible, que no hay firmware publicado para ese modelo, que un origen está deshabilitado o que la versión de fwupd no reconoce aún ese dispositivo. Son situaciones distintas.
Revisamos el resultado de get-devices, los orígenes y la página del modelo. Un paquete ausente de LVFS puede seguir teniendo un procedimiento oficial de actualización desde UEFI. Utilizamos ese procedimiento si corresponde, sin instalar herramientas de terceros que prometan actualizar cualquier BIOS.
Con este orden podemos decidir si hay algo que actualizar antes de modificar el equipo. fwupd facilita mucho la tarea cuando el fabricante colabora, y también nos permite saber cuándo conviene parar y consultar las instrucciones del modelo.
