Coolero ha cambiado bastante desde que publicamos este tutorial. El proyecto actual se llama CoolerControl y ya no es simplemente una ventana que muestra temperaturas: utiliza un servicio del sistema para detectar sensores, ventiladores, bombas y algunos dispositivos USB compatibles, mientras que la interfaz sirve para crear perfiles y vigilar su funcionamiento.
La distinción importante es que CoolerControl no añade soporte por arte de magia. Puede leer y controlar lo que expongan el kernel, los controladores de la gráfica, hwmon o herramientas como liquidctl. En algunos ordenadores veremos temperaturas pero no podremos cambiar los ventiladores. En otros aparecerán todos los canales de la placa o de una refrigeración líquida.

Comprobar primero qué sensores ve Linux
Antes de instalar un programa de control conviene saber qué información ofrece el equipo. Podemos seguir el tutorial para ver la temperatura del PC en Linux con sensors. Si el kernel no detecta un chip o un ventilador, normalmente CoolerControl tampoco podrá utilizarlo hasta que exista y se cargue el controlador correspondiente.
Esto también evita confundir dos tareas distintas. sensors es suficiente para consultar temperaturas desde la terminal. CoolerControl merece la pena cuando queremos una interfaz con gráficas, alertas o curvas que cambien la velocidad de un ventilador según un sensor.
Instalar CoolerControl en Ubuntu, Debian y Linux Mint
El proyecto mantiene un repositorio para Debian 12 o posterior, Ubuntu 22.04 o posterior y distribuciones derivadas. Su método recomendado utiliza un script que configura la clave y el archivo del repositorio. En lugar de enviarlo directamente a una shell con privilegios, podemos descargarlo y leerlo primero:
sudo apt update
sudo apt install curl apt-transport-https
curl -fsSL https://apt.coolercontrol.org/setup.sh -o /tmp/setup-coolercontrol.sh
less /tmp/setup-coolercontrol.sh
sudo sh /tmp/setup-coolercontrol.sh
Después instalamos la aplicación. El paquete añade también coolercontrold, que es el servicio encargado de hablar con el hardware:
sudo apt update
sudo apt install coolercontrol
sudo systemctl enable --now coolercontrold
Las instrucciones para Fedora, Arch, openSUSE, NixOS y otras distribuciones están en la documentación de instalación de CoolerControl. Es preferible seguir esa página a descargar un AppImage antiguo de Coolero, porque el programa actual separa el servicio obligatorio de la aplicación de escritorio opcional.
Abrir la interfaz y revisar el hardware
Podemos iniciar la aplicación desde el menú o abrir en el navegador:
http://localhost:11987
La interfaz web y la aplicación de escritorio se conectan al mismo servicio. En Home → Hardware Support aparece un informe de lo que se ha detectado y, sobre todo, de los canales que sólo se pueden leer. Después podemos entrar en Devices para distinguir la CPU, la gráfica, los sensores de la placa y los controladores USB.
No debemos empezar creando una curva hasta comprobar qué ventilador mueve cada canal. Si la placa utiliza nombres genéricos como fan1 o fan2, cambiamos uno durante unos segundos y observamos físicamente cuál responde. En un portátil es habitual que el firmware conserve el control y no exponga ningún canal modificable.
Crear una curva sin perder la protección del equipo
Dentro de Cooling podemos asignar un perfil a un ventilador o una bomba compatible. Una curva relaciona una temperatura con una velocidad: cuanto más se calienta el componente elegido, más rápido gira el ventilador.
- Elegimos un sensor relacionado con lo que refrigera ese ventilador. Para el disipador de la CPU suele tener más sentido la temperatura del procesador que la de un SSD.
- Partimos de una velocidad que ya mantenga el giro estable. Algunos ventiladores se paran si bajamos demasiado el porcentaje.
- Subimos la curva de forma gradual. Los saltos continuos entre dos velocidades producen más ruido y desgaste que una respuesta algo más suave.
- Guardamos el perfil y comprobamos durante una carga conocida que la temperatura se estabiliza y que el canal responde.
No debemos utilizar una curva copiada de otro ordenador como si fuera universal. Cambian el procesador, la caja, la temperatura ambiente, el tamaño del ventilador y hasta el sensor que está midiendo. Tampoco conviene anular desde Linux los límites de seguridad que proporciona el firmware.
Cuando no aparecen ventiladores o no se pueden controlar
Primero comprobamos que el servicio está activo y leemos sus mensajes recientes:
systemctl status coolercontrold --no-pager
sudo journalctl -u coolercontrold -n 100 --no-pager
CoolerControl incluye además una detección para algunos chips Super-I/O. Podemos consultar el resultado sin cargar módulos y, si la documentación de nuestro hardware lo indica, repetirla permitiendo la carga:
sudo coolercontrold detect
sudo coolercontrold detect --load
Para refrigeraciones líquidas, concentradores USB y pantallas puede hacer falta liquidctl. Algunas placas modernas necesitan un módulo adicional y otras no ofrecen control en Linux. La lista y las excepciones cambian según el modelo, por lo que antes de instalar un módulo DKMS debemos consultar la página oficial de hardware compatible.
Si sólo queremos vigilar temperaturas, no pasa nada porque el control no esté disponible: podemos mantener CoolerControl como panel de monitorización o volver a sensors. Si necesitamos modificar ventiladores, el informe de hardware permite saber si falta un controlador o si el firmware simplemente no ofrece esa posibilidad.
Con el hardware correctamente detectado, una curva conservadora y una prueba bajo carga tendremos una configuración mucho más fiable que bajar las revoluciones hasta que el ordenador deje de hacer ruido.
