KDE Connect: conectar Android con Linux y compartir archivos

Cuando estamos trabajando con el ordenador, coger el móvil para copiar una dirección, pasar una foto o cambiar una canción acaba interrumpiendo más de lo que parece. KDE Connect permite resolver esas tareas desde Linux, sin enviar los archivos a una cuenta en la nube ni instalar un servicio de control remoto por Internet.

No sirve únicamente para pasar archivos. La idea es que el móvil y el ordenador se reconozcan y podamos elegir qué comparten: notificaciones, enlaces, controles multimedia o el portapapeles. Eso también significa que conviene revisar los permisos, en lugar de activar todas las funciones por curiosidad.

Qué necesitamos y qué programa instalar

Necesitamos KDE Connect en Android y una implementación compatible en Linux. Para empezar utilizaremos la red local de casa. El ordenador puede estar conectado por cable y el móvil por Wi-Fi, siempre que la red permita que ambos dispositivos se comuniquen.

En Plasma, KDE Connect suele estar integrado o disponible en los repositorios. También funciona en otros escritorios, incluido Cinnamon. En Ubuntu con GNOME tenemos otra opción, GSConnect, que integra el mismo protocolo en el panel de GNOME. En el teléfono seguimos utilizando la aplicación de KDE Connect.

No hace falta instalar Plasma entero para usar KDE Connect. Tampoco debemos poner KDE Connect y GSConnect a funcionar a la vez en el mismo escritorio. La ficha oficial de GSConnect advierte de esa incompatibilidad. Elegimos uno, no los dos.

Logo de KDE Connect
Icono de KDE Connect, de KDE, distribuido con el proyecto bajo GPL. Original vectorial, convertido a PNG sin modificar el diseño.

Instalar KDE Connect en Ubuntu y Linux Mint

En Ubuntu, Debian y Linux Mint podemos buscar KDE Connect en el gestor de programas. Desde la terminal, el paquete se instala con:

sudo apt update
sudo apt install kdeconnect

APT mostrará las dependencias antes de confirmar. Al terminar abrimos KDE Connect desde el menú de aplicaciones. En Plasma también podemos encontrar su apartado dentro de Preferencias del sistema.

Si utilizamos GNOME y preferimos GSConnect, consultamos primero nuestra versión:

gnome-shell --version

Después buscamos GSConnect en la web de extensiones de GNOME o en el gestor de extensiones que utilicemos. La ficha indica qué versiones de GNOME admite cada entrega. No conviene instalar un ZIP antiguo para forzar la compatibilidad. Esta alternativa es para GNOME Shell, no para Cinnamon ni para Xfce.

En el teléfono instalamos KDE Connect desde los enlaces de su página de descargas, que incluye Google Play y F-Droid. Así evitamos APK de páginas que no tienen relación con el proyecto.

Emparejar el móvil y el ordenador

Abrimos la aplicación en ambos dispositivos y mantenemos el teléfono desbloqueado durante la primera conexión. En la lista debería aparecer el otro equipo. Seleccionamos su nombre, solicitamos el emparejamiento y aceptamos la petición en el dispositivo de destino.

Antes de aceptar, comprobamos que reconocemos el nombre y que acabamos de iniciar nosotros esa petición. Estar conectados al mismo Wi-Fi no convierte automáticamente en fiable a cualquier equipo que aparezca.

Una vez enlazados, enviamos un aviso de prueba o un archivo pequeño, por ejemplo una imagen sin información personal. Comprobamos que llega y dónde queda guardado. Es mejor empezar con esto que intentar configurar notificaciones, SMS y carpetas a la vez sin saber si la conexión básica funciona.

El proyecto describe la comunicación cifrada mediante TLS. No necesitamos abrir puertos en el router para este uso local, crear una cuenta ni activar la depuración USB de Android.

Compartir archivos y enlaces

Para mandar una foto desde Android podemos abrirla en la galería, pulsar Compartir y elegir KDE Connect. Después seleccionamos el ordenador emparejado. También podemos iniciar el envío desde la propia aplicación.

En Linux utilizamos la opción de enviar archivos del dispositivo. Según el escritorio y los complementos instalados, puede aparecer también en el menú del gestor de archivos. Si no aparece al pulsar con el botón derecho, probamos desde KDE Connect antes de dar por hecho que el envío está roto.

Revisamos la carpeta de recepción en las preferencias. No tiene por qué ser idéntica en Android, KDE Connect y GSConnect. Al recibir un documento importante, abrimos el archivo en destino antes de borrar el original del teléfono.

Con una dirección web hacemos lo mismo desde el menú Compartir del navegador. Es útil para pasar al ordenador una página que empezamos a leer en el móvil. Esto no sincroniza todo el historial ni las pestañas del navegador, simplemente comparte el enlace elegido.

Si sólo queremos enviar archivos de vez en cuando, LocalSend es una alternativa más centrada en esa tarea. KDE Connect compensa cuando vamos a aprovechar también la integración diaria con el escritorio.

Ver notificaciones sin mostrarlo todo

Android necesita que autoricemos expresamente el acceso a las notificaciones. La aplicación nos lleva al ajuste correspondiente. Antes de concederlo, debemos tener claro que el contenido de esos avisos podrá mostrarse en el ordenador emparejado.

Yo empezaría dejando fuera las aplicaciones bancarias, los mensajes privados y cualquier aviso con códigos de acceso. Si compartimos pantalla en una reunión, las notificaciones del móvil pueden terminar viéndose en la grabación aunque el teléfono esté lejos.

Conviene seleccionar las aplicaciones que realmente necesitamos. Tener un cliente libre no evita que traslademos información sensible a otra pantalla. También podemos desactivar por completo este complemento y seguir enviando archivos o controlando la música.

La posibilidad de responder desde una notificación depende de la aplicación de Android y de la integración del escritorio. No todos los avisos incluyen una respuesta utilizable. En particular, GSConnect documenta cambios en esta función desde GNOME 45 en su lista de características. Ver una notificación no garantiza poder contestarla desde el mismo sitio.

Copiar texto entre Android y Linux

Activamos el complemento del portapapeles y hacemos una prueba con una frase que no sea privada. Copiamos el texto en un dispositivo y comprobamos si podemos pegarlo en el otro.

Aquí hay una limitación importante. Android restringe el acceso al portapapeles de las aplicaciones en segundo plano desde Android 10. Por eso no debemos esperar que cualquier texto copiado en el móvil aparezca automáticamente en Linux.

KDE Connect incorpora una acción para enviar el portapapeles manualmente cuando no puede sincronizarlo de forma automática. Abrimos la aplicación y utilizamos esa opción. No hace falta recurrir a root ni conceder permisos de depuración para compartir una dirección de esta manera.

El límite viene del control de acceso al portapapeles de Android. Si el envío manual funciona y la copia automática no, no significa necesariamente que el emparejamiento haya fallado.

Tampoco dejaría esta función activa por costumbre si copiamos contraseñas o tokens con frecuencia. Podemos enviar únicamente el texto que elijamos o desactivar el complemento cuando no lo necesitemos.

Controlar música y presentaciones

Si tenemos un reproductor compatible abierto en Linux, el móvil puede servir para pausar, cambiar de pista o ajustar el volumen. Probamos primero con una reproducción normal en el ordenador y después abrimos el control multimedia en Android.

El mando de presentaciones y el panel táctil remoto dependen también del escritorio y de la sesión gráfica. En Wayland hay restricciones distintas a las de X11. Si funciona el envío de archivos pero no podemos mover el puntero, revisamos la compatibilidad de esa función concreta antes de cambiar toda la sesión o instalar paquetes sin criterio.

Para integrar el móvil no necesitamos configurar órdenes remotas. Ese complemento permite ejecutar comandos definidos en el ordenador y merece una revisión aparte. Si no tenemos un uso claro, lo dejamos desactivado.

Si el móvil no aparece o se desconecta

Primero comprobamos que el teléfono usa Wi-Fi y no sólo datos móviles, que ambos programas están abiertos y que no estamos en una red de invitados. Algunos routers separan los dispositivos aunque todos tengan acceso a Internet.

Si usamos una VPN, revisamos si permite el acceso a la red local. No debemos desactivar la seguridad del sistema o cambiar las rutas del ordenador para probar recetas a ciegas. Las redes del trabajo pueden tener restricciones que no nos corresponde saltar.

El cortafuegos también puede bloquear el descubrimiento o la conexión. La ayuda de GSConnect explica los requisitos. Conviene consultar las reglas de nuestra distribución y limitar cualquier permiso a la red de confianza, no abrir rangos indiscriminadamente ni hacer redirecciones en el router.

Si sólo se desconecta al apagar la pantalla del teléfono, revisamos el ahorro de batería de Android para KDE Connect. Cambiamos ese permiso únicamente para esta aplicación si hace falta, sin desactivar la gestión de batería de todo el móvil.

Para dejar de usar un ordenador, lo desemparejamos desde la aplicación y retiramos en Android los permisos especiales que ya no necesitemos. Así no quedan autorizaciones de notificaciones o control remoto olvidadas. Con compartir archivos, algún enlace y la música ya podemos aprovechar bastante el programa sin dar acceso a todo.

Sergio Almela

Senior Software Engineer con más de diez años de experiencia. Escribo sobre Linux, software libre, backend, arquitectura, rendimiento, testing e IA aplicada al desarrollo.

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