Si queremos escribir con la voz en Linux, lo interesante no es que un programa transcriba una grabación y nos devuelva un archivo. Para redactar un correo o una nota, resulta más cómodo poner el cursor donde queremos escribir, pulsar un atajo y empezar a hablar. Myna está pensado para esa tarea, con el reconocimiento ejecutándose en nuestro ordenador.
La idea me parece una aplicación bastante razonable de la IA en el escritorio. No necesitamos un chatbot para todo. Aquí nos interesa convertir nuestra voz en texto, controlar cuándo escucha el micrófono y no depender de subir cada frase a un servicio externo. Eso no significa que podamos olvidarnos de revisar lo que escriba.

Icono de Myna, desarrollado por Canonical, distribuido con el proyecto bajo AGPL-3.0-or-later.
Qué es Myna y en qué Ubuntu podemos utilizarlo
Canonical publicó la versión de prueba de Myna el 12 de octubre de 2026. Es una función opcional, todavía en desarrollo, que introduce el texto reconocido en la aplicación donde estamos escribiendo. No es un asistente para abrir programas, mover ventanas o ejecutar órdenes de voz.
La versión de prueba se ofrece para Ubuntu 24.04 LTS, 26.04 LTS y 26.10, en amd64 y amd64v3, con GNOME sobre Wayland. Si usamos otra combinación, no debemos dar por hecho que funcionará igual. Que Linux Mint esté basado en Ubuntu no convierte automáticamente Cinnamon en un entorno compatible con esta versión de prueba.
Antes de instalar nada, consultamos qué sistema y sesión estamos usando:
lsb_release -ds
uname -m
echo "$XDG_SESSION_TYPE"
El último comando debería mostrar wayland en el entorno indicado por Canonical. x86_64 identifica la arquitectura de 64 bits, pero no demuestra por sí solo que el procesador cumpla todos los requisitos de un motor concreto. Estos comandos sirven para situarnos, no para solucionar la compatibilidad cambiando ajustes a ciegas.
Instalar la versión de prueba
La vía publicada por Canonical utiliza el PPA del equipo de escritorio y la aplicación de configuración. Como es una versión de prueba, empezaría por un equipo de pruebas o una instalación donde podamos asumir sus cambios. No la introduciría en un puesto de trabajo del que dependamos sin revisar los paquetes que va a añadir.
En una versión de Ubuntu admitida, abrimos la terminal:
sudo add-apt-repository ppa:canonical-desktop-team/myna
sudo apt update
sudo apt install myna-config
Antes de aceptar la instalación, leemos el resumen de APT. Después buscamos los ajustes de Myna en Actividades y seguimos su configuración. No hace falta compilar los Snap de desarrollo, instalar paquetes con --dangerous ni copiar los comandos de construcción del repositorio para utilizar esta vía.
Myna tiene varias piezas. La aplicación de ajustes se distribuye como DEB y se ocupa de preparar la configuración. El cliente y los motores de reconocimiento se distribuyen como Snap. Instalar únicamente una de esas piezas no equivale a tener el dictado listo.
Elegir un motor para dictar en español
La selección de motor importa más que escoger siempre el modelo más grande. Debemos comprobar el idioma admitido, el tamaño que se descarga y los requisitos de nuestro ordenador. Una voz reconocida muy deprisa en inglés no nos sirve de mucho si lo que necesitamos es escribir en español.
Para empezar con español, podemos elegir una opción multilingüe de Whisper y configurar el idioma correspondiente. El motor Whisper de Myna distingue modelos y modos de ejecución. No debemos confundir la instalación del motor con la descarga de sus pesos, ni copiar una configuración de GPU para un ordenador que sólo va a usar CPU.
Si el equipo tiene poca memoria, comenzamos con una opción pequeña que admita nuestro idioma y comprobamos el resultado con unas pocas frases. Si omite palabras o se equivoca demasiado, probamos otra opción compatible. Aumentar el tamaño tiene sentido cuando mejora nuestra tarea, no porque su nombre parezca más potente.
También pueden aparecer otros motores, como Parakeet o FunASR. No asumiría que todos ofrecen los mismos idiomas o aceleración. La lista del asistente y la documentación de cada motor deben mandar sobre una recomendación genérica.
Preparar el micrófono y el atajo
Elegimos el micrófono correcto en los ajustes. En un portátil puede haber varios dispositivos, entre el integrado, unos auriculares y una webcam. Que se escuche bien durante una videollamada no garantiza que Myna haya elegido esa misma entrada.
Configuramos un atajo que no esté ocupado por otra aplicación. Es preferible probar primero en un editor con una nota vacía, no en una terminal o un formulario que vaya a enviar información al pulsar Intro. Un error de reconocimiento es mucho menos incómodo cuando sólo afecta a una frase de prueba.
La documentación del cliente describe la activación por pulsación: pulsamos para iniciar y volvemos a pulsar para detener. Comprobamos el indicador de estado y no confundimos esa modalidad con mantener la tecla apretada.
Podemos empezar con algo como «Mañana revisaré la copia de seguridad y después actualizaré el ordenador». Miramos si reconoce la frase, cuánto tarda en aparecer y dónde ha colocado el texto. Después repetimos con números, nombres propios y una pausa. Esas diferencias nos dirán más que un ejemplo en inglés que no se parece a nuestra forma de hablar.
Dictar en una aplicación sin perder el control
Colocamos el cursor en el campo de texto que queremos utilizar, activamos el dictado y hablamos con frases cortas. Al terminar, lo detenemos y revisamos el resultado antes de enviar el mensaje o guardar el documento.
No daría por supuesto que todos los campos de todas las aplicaciones se comportarán igual. Si cambia el foco, una ventana se cierra o el campo tiene un comportamiento especial, hay que comprobar dónde termina el texto. Para una prueba inicial utilizaría un documento sencillo y evitaría cambiar de aplicación a mitad de frase.
En textos técnicos, prestamos especial atención a rutas, comandos y nombres de programas. Dictar «barra home» no tiene por qué producir una ruta válida. Me parece útil para redactar explicaciones y notas, pero no confiaría en una orden de terminal sólo porque suene correcta al leerla.
Qué significa que el reconocimiento sea local
Los motores realizan la inferencia en el equipo. Una vez descargado el modelo, no hace falta mantener una conexión a Internet para reconocer la voz. Esto es distinto de la instalación y de las actualizaciones, que sí necesitan descargar archivos.
El repositorio de Myna explica la separación entre el cliente, que captura el audio, y el motor, que recibe ese audio por un socket local. La aplicación no necesita enviarlo a una API de transcripción alojada para realizar su función.
Pero hay otra mitad del recorrido que también debemos mirar. Si dictamos en un editor online, el texto puede salir del ordenador porque esa aplicación lo guarda en su servicio. Myna no controla lo que haga el programa de destino. Dictado local y documento local son dos decisiones distintas.
También conviene revisar qué información compartimos al informar de un fallo. No publicamos registros completos con frases privadas. El modo de depuración puede incluir texto reconocido en los mensajes, aunque la aplicación no conserve una grabación de audio.
Si pulsamos el atajo y no escribe
Primero comprobamos el estado, sin reinstalar todo:
snap services myna
myna.status
Si el cliente no está activo, el problema está antes de la transcripción. Si indica que el modelo no está conectado, revisamos la configuración del motor y que haya terminado su preparación. Si la captura falla, volvemos a comprobar el micrófono y sus permisos.
Si parece transcribir pero no introduce texto, probamos otro editor sencillo. Así distinguimos un fallo del motor de una incompatibilidad con el campo de la aplicación. No desactivamos el aislamiento de Snap ni ampliamos permisos indiscriminadamente para intentar que desaparezca el aviso.
Las opciones de esta versión de prueba pueden cambiar. Antes de aplicar una reparación específica, consultamos el apartado de diagnóstico del cliente y anotamos la versión y el mensaje concreto que aparece. Eso permite informar de un fallo reproducible sin compartir nuestros documentos.
Myna me interesa precisamente por lo acotado de su propuesta. Si el dictado nos resulta útil, merece la pena comprobarlo con nuestro idioma y nuestras aplicaciones. Si todavía falla en una parte importante del trabajo, podemos dejarlo como prueba sin convertirlo en una dependencia diaria. ¡Un saludo!
